sábado, 21 de diciembre de 2013

La Cruz del Inglés (Alcalá de Guadaira, Sevilla)






Las famosas Guerras Napoleónicas desarrolladas lo largo de toda Europa, y en concreto la Peninsular War, supusieron la incorporación al ejército de cientos de miles de británicos cuyas vidas apenas dejaron huella en la historia oficial, pero que al conocerlas y tenerlas en cuenta podríamos sin duda recomponer el espíritu de toda una época.

The famous Napoleonic Wars, which took place throughout Europe, and in particular the Peninsular War, led to the enlistment of hundreds of thousands of young British men whose lives scarcely left their mark on history, however, once we learn about who they were, this undoubtedly helps to piece together the spirit of  that period in time.

El caso que nos ocupa es el de uno de esos militares británicos de los que no hablan los grandes cronistas. Un nombre propio que, a pesar de no evocar la gloria de Wellington ni la fama de Graham, terminó salvándose casualmente del inevitable olvido al que estaba abocado. De hecho, al menos de alguna manera todavía es recordado en Alcalá de Guadaíra, la pequeña ciudad del sur de España donde fueron a reposar sus restos.

The case in question is about one of those British soldiers who is not mentioned by the great chroniclers. His name, although it does not evoke Wellington’s glory or Graham’s fame, was rescued, by chance, from falling into oblivion. In fact, it is still recalled in Alcalá de Guadaíra, this small town in the south of Europe where his body was laid to rest.

Si no hubiera fallecido a consecuencia de la toma de Sevilla en1812, el teniente coronel John Scrope Colquitt, de treinta y siete años, que mandaba la light company del 3er. Batallón del 1st. Regiment of Foot Guards, quizás hubiera tenido su propio protagonismo en las famosas acciones bélicas que se desarrollaron después. Eso desgraciadamente nunca lo sabremos. No obstante, no sería descabellado imaginar que, de no morir, pudiera haber ganado los laureles de la fama en Waterloo, por ejemplo, como sí lo hizo su primo el capitán Goodwin Colquitt, de su mismo regimiento, en aquella heroica acción que protagonizó cuando devolvió a los franceses una granada enemiga, como si de una pelota de cricket se tratara, salvando a decenas de sus hombres.

Should he not have died after the capture of Sevilla in 1812, Lieutenant Colonel John Scrope Colquitt, who at the age of thirty-seven years was in charge of the light company of the Third Battalion of the First Regiment of Foot Guards, might well have played a leading role in the famous events which were later to unfold during that war. Unfortunately, this will never be known. However, it would not be farfetched to imagine that, had he not died, he might have gained fame, for example, at Waterloo, as  did his cousin Captain Goodwin Colquitt. Captain Colquitt, who belonged to the same regiment as his cousin John Scrope, heroically picked up a live French shell, as if it had been a cricket ball, and threw it back towards the enemy lines, saving the lives of dozens of his men.

Pero el  teniente coronel Colquitt, al contrario que su primo, no pudo llegar a Waterloo; su nombre jamás trascendió de las interminables listas de bajas en el frente de España. Al menos, a diferencia de la mayoría de sus compatriotas caídos en combate, tuvo la suerte de recibir una digna sepultura con una lápida loando su nombre y su heroica gesta final. Hecho que motivó que aquel lugar donde se enterró conservara desde entonces para los habitantes del pueblo la memoria de un extraño oficial inglés caído en combate.

But Lieutenant Colonel Colquitt, unlike his cousin, never reached Waterloo, he was just another of the endless list of casualties on the Spanish front. However, in contrast to the majority of his fellow countrymen who died in combat, he was buried in style and a tombstone was placed at his graveside recalling his life and his final heroic feats. His resting place was to become for the inhabitants of the town a memorial to a strange English officer who died in combat.

Un pequeño grupo de historiadores locales pensamos hace algún tiempo que, entre otras iniciativas, la mejor manera de celebrar el bicentenario de aquel suceso sería arrojando un poco de luz sobre su protagonista. Los únicos datos que conocíamos de él eran los que contenía  su epitafio, que para colmo, hacía décadas que había desaparecido del emplazamiento original y no se sabía su paradero o si ni siquiera seguía existiendo. Los anales históricos locales contaban que poco después de la liberación de Sevilla, a finales de agosto de 1812, las tropas inglesas que participaron en esta acción fueron destinadas a Alcalá de Guadaíra, tan solo distante unas pocas horas de marcha de la ciudad. En Sevilla permanecieron únicamente los heridos graves, como fue el caso del teniente coronel Colquitt. Aunque salió indemne de la batalla, incluso con el reconocimiento expreso a su arrojo en el parte de guerra correspondiente, sufrió al concluir la lucha un serio ataque de fiebre como consecuencia de la fatiga y de las altas temperaturas de aquel día. Finalmente murió después de una semana de convalecencia y, cuando la noticia llegó a Alcalá, su compañía reclamó el cadáver para rendirle los honores militares que se merecía. Los ingleses enterraron al teniente coronel Colquitt entre salvas y oraciones, bajo una sencilla cruz que se erigía a la entrada del pueblo. De esta manera acababa la peculiar historia sobre el origen de lo que desde entonces se conoció como La Cruz del Inglés.

A group of local historians decided some time ago that, as well as other initiatives, the best way to celebrate the bicentenary would be to shed some light on this character. The only information we had was that which was on his epitaph and, to make matters worse, it had been removed from its original site decades ago and no one knew where it was or whether it still existed. The local historical annals state that shortly after the liberation of Sevilla, at the end of August 1812, the British troops, which had taken part in the action, were sent to Alcalá de Guadaíra, a couple of hours march away from the city. Only the seriously injured were left in Seville, as was the case of Lieutenant Colonel Colquitt. Although he was not injured in the battle, and indeed was praised in the battle reports for his fearlessness, once the battle was over, he fell ill with fever due to fatigue and the high temperature on that day. He died a week later and when the news reached Alcalá, his company asked for his body to be sent so that they could bury him with full military honours as he deserved. The British troops buried Lieutenant Colonel Colquitt with salvos and Anglican funeral rites next to a wayside cross at one of the entrances to the town. This is the origin of what has been known since then as La Cruz del Inglés (The English Cross).

Pero, ¿Quién era realmente este personaje al que hacía referencia un viejo topónimo local y cual fue su vida antes de llegar aquí?

But, who was this character who gives rise to this local place name, and what was his life like before he came here?

Desenterrar la biografía de un militar inglés sin ninguna relevancia especial, caído hace dos siglos, era algo que a priori nos parecía una ardua y desesperanzadora tarea de investigación histórica del más alto nivel. Contra todo pronóstico, poco a poco y sin más medios que nuestro empeño por conocer quién era ese misterioso personaje, la tarea que emprendimos fue lanzando sus primeros frutos. Para ello fue providencial encontrarnos con determinadas pistas documentales tremendamente valiosas para nuestra búsqueda, como por ejemplo el libro que un bibliotecario e historiador de Manchester, Ernest A. Axon, escribió en 1892 titulado Bygone Lancashire, donde dedica todo un capítulo a la familia del teniente coronel Colquitt. También fuimos muy afortunados en aquellos comienzos en contar con la colaboración de una serie de personas sin las cuales nos hubiera sido imposible que la investigación hubiera sido tan efectiva, como por ejemplo Richard Dalglish, de la Liverpool and South-West Lancashire Family History Society,

At first, we considered that it would be an uphill and hopeless task, a most difficult historical investigation, to unveil the biography of this English officer who seemed to have no special renown and had died two hundred years ago. Against all odds and merely with our sheer determination to discover who this mysterious character was, our search gradually began to give its first fruits. It was providential to find certain valuable clues in documents such as Bygone Lancashire, written in 1892 by the Manchester librarian and historian Ernest A. Axon, in which he wrote a whole chapter about Lieutenant Colonel Colquitt’s family. We were also very fortunate to receive the help and cooperation of a series of people, to whom we are eternally grateful, such as Richard Dalglish from the Liverpool and South-West Lancashire Family History Society.

John Scrope Colquitt nació el 31 de marzo de 1775 en Liverpool, en el seno de una familia de clase alta con una amplia tradición de funcionarios de aduana, regidores municipales y abogados. Su padre se llamaba John, su madre Bridget (de soltera Martin) y sus hermanos menores, Samuel Martin y Bridget. Se educó en Macclesfield y Rugby, y con diecisiete años fue admitido en el Trinity College de Cambridge. A pesar de que apenas había antecedentes familiares, por aquella época John, su hermano Samuel y el primo de ambos, Goodwin, abandonan sus estudios para servir en el ejército y en la marina. El 14 de mayo de 1794, John Scrope Colquitt, de diecinueve años, es recibido como Ensign en el regimiento más elitista y afamado de la infantería británica, el 1st. Foot Guards. Se casó con  Jane Ane Lewin, hija del High Sheriff del condado de Mayo, perteneciente a una familia de terratenientes ingleses de la costa oeste de Irlanda y viuda del capitán Horsfall, con quién había tenido un hijo llamado Henry. Con ella tuvo a  Georgina Mary y a Ernest August.

John Scrope Colquitt was born on 31st March 1775 in Liverpool, into a wealthy family of customs collectors, local politicians and attorneys. His father was called John, his mother Bridget (née Martin) and his younger brother and sister, Samuel Martin and Bridget. He studied at the boarding schools in Macclesfield and Rugby and at seventeen years of age was admitted to Trinity College in Cambridge. Although there was little family tradition, around this time John, his brother Samuel and their cousin Goodwin left their studies to join the army and navy.  On 14th May 1794, when he was nineteen years old, John Scrope Colquitt, became an Ensign in the most elitist and famous regiment of the British Infantry, the First Foot Guards. He married Jane Anne Lewin, daughter of the High Sheriff of the County of Mayo, who belonged to a family of English landowners on the west coast of Ireland and was the widow of Captain Horsfall, with whom she had had a son called Henry. They had two children, Georgina Mary and Ernest Augustus.

 El teniente coronel Colquitt no tuvo mucho tiempo de disfrutar de su familia por culpa de la guerra. Durante los años 1806 y 1807, los 1st Foot Guards estuvieron en Sicilia. Seguidamente participaron en distintas acciones en Portugal y el norte de España hasta que, en marzo de 1810, embarcaron hacia Cádiz para apoyar la defensa de la ciudad ante el sitio francés. El 5 de marzo de 1811 John Scrope Colquitt participaba con su regimiento en la batalla de La Barrosa. Algunas fuentes militares británicas incluyen su nombre erróneamente entre los heridos en aquella acción, aunque en realidad fue su primo, el capitán Goodwin Colquitt, el que causó baja. De hecho, debido a la gravedad de su estado, este último fue evacuado a Inglaterra y no volvió a España hasta 1813, según cuenta él mismo en su diario. En cambio John, después de la batalla permaneció en Cádiz hasta el final del asedio. Precisamente durante esa larga estancia en la ciudad sitiada, se entretuvo dibujando una acuarela donde comparaba las bocamangas que llevaban los uniformes de los distintos ejércitos inglés y español. El dibujo está fechado en 1811 y se titula A Delineation of the distinctions of rank in the dress of the Spanish Troops, with the same added to the different ranks and Regiments in the British Service.

Lieutenant Colonel Colquitt had little time to enjoy being with his family because of the war. In 1806 and 1807 the First Foot Guards were in Sicily. They then took part in different actions in Portugal and the North of Spain. In March 1810, they embarked for Cadiz where they helped defend the city against the French siege. On 5th March 1811, John Scrope Colquitt fought with his regiment at the Battle of Barrosa. Some British military sources mistakenly include him among the list of the injured, although it was really his cousin, Captain Goodwin Colquitt, who was so seriously injured that he was sent home to England and did not return to Spain until 1813, as he himself reports in his diaries. However, John Scrope returned to Cadiz after the battle and remained there until the siege was lifted. During his long stay in the besieged city, he did a water painting in which he compared the cuffs on the uniforms of the British and Spanish armies. The painting is dated 1811 and is titled:  A Delineation of the distinctions of rank in the dress of the Spanish Troops, with the same added to the different ranks and Regiments in the British Service

Tras la retirada del asedio francés de Cádiz, un ejército integrado por españoles, británicos y portugueses se lanzó a la liberación de Sevilla, la ciudad más importante y poblada de todo el sur de España. El momento más decisivo de esta operación fue la llamada batalla del Puente de Triana, el 27 de agosto de 1812, en la que John Scroope Colquitt tuvo un papel destacado y fue de los primeros en atravesar el puente flotante sobre el río Guadalquivir que separaba las murallas de Sevilla del popular barrio de Triana. Fue su última batalla.

After the French withdrawal from Cadiz, an army made up of Spanish, British and Portuguese troops headed to liberate Sevilla, the most important  and populated city in the south of Europe. The most decisive moment of that operation was the Battle of the Bridge of Triana, on 27th August 1812, in which John Scrope Colquitt played an important role and was one of the first to cross the floating bridge on the River Guadalquivir which separated the city walls of Sevilla from the popular district of Triana. This was his last battle.

El 5 de mayo 2012 se inauguró un sencillo monumento conmemorativo en Alcalá de Guadaíra, en el mismo sitio donde se enterró nuestro héroe. De este modo, una réplica de su lápida original vuelve a darle vida y otorga sentido para las sucesivas generaciones al viejo nombre de La Cruz del Inglés.
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On 5th May 2012, a simple commemorative monument was inaugurated in Alcalá de Guadaíra, at the very site where our hero was buried. In this way, a replica of the original tombstone  recalls for future generations who this man was and the reason why this place is known as La Cruz del Inglés (The English Cross).
 
 

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